El 250 de Nans-les-Pins es una ruta de gravel épica en pleno Var, con subidas duras y vistas que quitan el hipo. Sale desde Nans-les-Pins y son 250 km de paisajes provenzales, olor a pino y garriga, y esa luz del sur que te deja sin palabras. Después de sudar la gota gorda, te puedes pasar por la Grotte de Sainte-Marie-Madeleine en Plan-d’Aups, echar un ojo al Massif de la Sainte-Baume o perderte por Saint-Maximin-la-Sainte-Baume para ver su basílica, o bajar a Brignoles a recargar pilas con su rollo provenzal.
Aquí no hay atajos: son 250 km de sufrimiento y gloria, pero con la recompensa de cruzar la meta sabiendo que has dado todo. Si te gusta el gravel y quieres un reto de verdad, este es tu sitio: cada pedalazo vale la pena y la meta te recibe con los brazos abiertos.