En el Austria Backyard Ultra de Wagendorf, Oststeiermark, los corredores arrancan cada hora en el mismo circuito de trail de 6.706 km hasta que solo queda un competidor. Sigue las reglas oficiales del original americano a rajatabla: tienes que completar la vuelta en menos de una hora, estar listo para la siguiente salida, o te descalifican. No hay salidas tardías, y el formato sigue sin un tiempo de finalización fijo hasta que solo queda un corredor en el trazado. La prueba está en el corazón verde de Austria y usa un recorrido de trail en vez de un circuito de carretera.
Este circuito, que parece sencillo, acumula kilómetros a lo bestia: con siete vueltas ya pasas la distancia de marathon, con quince llegas a los 100 km, y con veinticuatro te metes 100 miles. En Wagendorf cambiaron la salida a un viernes por la tarde en verano porque los participantes pedían poder pillar las horas de la noche, correr con frontales y escapar del calorazo del mediodía. Este cambio hace que el foco no sea un esfuerzo único y rápido, sino la recuperación, el ritmo, la nutrición y esa decisión de cada hora de seguir o no.