El Oxley Creek Common ofrece un recorrido que parece muy corrible, pero no te fíes: superficies lisas y compactas, con muy poco desnivel, y un bucle que sigue el Oxley Creek hasta el Secret Forest antes de volver por Pelican Island. La Clint Eastwood Last One Standing es una ultramarathon única en su formato, donde lo importante es la estructura de la carrera. No hay distracciones, solo te deja con el ritmo, la paciencia y la cabezonería. Un ganador reciente consiguió su tercera victoria seguida en este circuito, aguantando unas condiciones de frío y lluvia durísimas, lo que te da una idea del nivelazo que hay ahí arriba.
Cada hora, justo cuando suena la campana, los corredores tienen que volver al corral y prepararse para la siguiente salida. Esto pone a prueba tanto la cabeza y la estrategia de ritmo como la resistencia física, sobre todo cuando la deshidratación acumulada empieza a pasar factura después de muchas horas. Este evento no es para tu primera ultramarathon; atrae a ultras con experiencia de sobra y la capacidad de aguantar y seguir saliendo hasta que solo quede uno.