El Sydney Half pasa por el CBD, dándonos esas horas únicas en las que el bullicio habitual baja y la calle se abre. Se celebra desde 1992 y el ambiente es más de una carrera local grande que de un evento super pulido: corredores solidarios, amigos y los que van a saco se mueven por las mismas calles, con el buen tiempo de otoño para correr.
El recorrido está montado para pillar la energía de la calle, con la Opera House, el Harbour Bridge y la Sydney Tower a la vista durante todo el camino. Espera asfalto duro de ciudad, animación en el recorrido, zonas de público y el subidón de empaparte del ambiente urbano mientras ves esos sitios emblemáticos. Cada finisher recibe una medalla, y muchos lo usan para alguna causa solidaria antes de irse a Bondi Beach a recuperar.