En la Antwerp Backyard Ultra, la gente se junta en el parque municipal de Schelle, cerca de Amberes, para una ultra en junio. La regla es sencilla pero dura: cada hora, todos los participantes arrancan con otra vuelta de 6.706 km. Cada corredor tiene que terminar la vuelta dentro de la hora y luego volver a la línea para la salida de la siguiente. La carrera sigue día y noche hasta que solo uno consigue completar una vuelta entera. Aquí el éxito depende menos de la velocidad y más de saber gestionar el ritmo, la recuperación y la cabeza para seguir cuando la rutina ya te machaca.
El circuito, que empieza y acaba en Hamerstraat 1 en Schelle, es una ruta de parque llana pero variada, marcada con flechas. El cupo es de 100 corredores, todos mayores de 18 años, y cada uno puede apuntar a una persona de apoyo. Hay catering, asistencia médica, duchas, un cronómetro bien visible en la zona de salida y actualizaciones en redes sociales a medida que va quedando menos gente. Los frontales son obligatorios desde que anochece hasta que amanece. El que gana se lleva un Silver Ticket para el World Team Championship.