Playa Grande marca el tono desde el primer minuto: mar abierto, salida sobria y nada de paseo. En su 34ª edición, el Ironman de Lanzarote es el Ironman más antiguo de Europa y tiene fama de ser “una de las pruebas más exigentes del calendario internacional de triatlón”. Esta prueba es para triatletas que llegan sabiendo que la isla no regala nada.
Después, la bici recorre el Parque Nacional de Timanfaya, La Geria, el Mirador del Río y Teguise, con viento y una “orografía volcánica” que presiona cuando las piernas ya van justas. La maratón finaliza por la Avenida de las Playas, con salida y meta en Playa Grande, un final expuesto donde se ve quién ha gestionado de verdad. Compiten deportistas de todo el mundo, atletas curtidos y también niños y jóvenes en el programa paralelo; la tradición es importante, pero aquí pesa más el “desafío de resistencia extrema”.