Madrid Vintage Run es un 10K en Madrid montado sobre una idea muy clara: correr rápido. La carrera se hace a finales de primavera y seguramente sea el 10K más rápido del mundo, con una participación masiva que puede completar las 10,000 plazas.
Han retocado el recorrido para hacerlo aún más rápido, sobre todo en la segunda mitad, donde hay más bajada y el desnivel negativo total llega a 166 metros. Con ese perfil, atrae a corredores que van a por marca, desde populares que se apuntan pronto en masa hasta nombres de élite como Rodrigue Kwizera, y Brooks se ha sumado a la carrera con un acuerdo de patrocinio oficial de tres años.