El lago de Banyoles es el centro de todo: agua, carretera y carrera a pie alrededor de un sitio que la organización describe como “un marco excepcional”. El Triatlón de Catalunya tiene el aire de prueba clásica de calendario, sin mucho adorno: formato olímpico, entorno natural, y la montaña cercana para darle carácter.
La jornada empieza con natación en el lago, sigue con ciclismo en carretera y remata corriendo de nuevo junto a ese paisaje de lagos y naturaleza. Es una cita para triatletas que quieren un recorrido reconocible y limpio, de los que se explican fácil pero se ganan tramo a tramo; una de esas carreras que apuntas en el calendario porque el lugar pesa tanto como el dorsal.