Que no te engañe el nombre, no es una carrera de gatos. El recorrido es llano y rápido, perfecto para que te exprimas a tope entre 5.000 corredores.
Si prefieres ir más tranquilo, hay una caminata para disfrutar del paisaje y descubrir personajes ilustres de Montbéliard. Además, este evento con tanta trayectoria también se preocupa por reducir los residuos.