La salida es desde la mansión Tudor de Margam Park, antes de que las carreteras empiecen a subir hacia Bannau Brycheiniog, los Brecon Beacons, y el ambiente cambie rápido. La Dragon Ride tiene ese rollo de gran fondo con historia: es seria, de las que exigen, y se basa en “twenty-two years of slaying dragons”. Esta 21ª edición ha batido récords de participación.
La clave esta vez es la ruta invertida, que convierte descensos familiares en nuevos desafíos y a los que ya la han hecho les da una perspectiva diferente de la montaña. Prepárate para subidas largas, con el Devil’s Elbow llegando al 10.3%, el Rhigos que sigue machacando, y el Black Mountain que parece el fin del mundo. Participan ciclistas de todos los niveles, desde los que van a disfrutar hasta los más pros, pero la carretera te pone en tu sitio y marca el ritmo del día. Los “King and Queen of the Mountain Challenges” son un buen aliciente antes de llegar de nuevo a Margam Park para la meta.