Esk Valley Ultra. Una carrera dura pero bonita, con 50 km de trail por los valles y colinas de Yorkshire. Empieza en el pueblo de Eskdale y pasa por el río Esk, con subidas técnicas y algún tramo de barro, sobre todo si ha llovido. El perfil es exigente, con unos 1.500 m de desnivel positivo, pero las vistas de los páramos y los bosques compensan. Ideal para los que les gusta el trail running serio, sin prisas.
La organización es buena, con avituallamientos cada 10 km y un ambiente muy tranquilo. Hay que llevar bastones, porque hay zonas con piedras sueltas y algún tramo de subida empinada. Si te gusta el reto, es una carrera para apuntar. Eso sí, no es para novatos: el terreno es técnico y el clima puede ser impredecible, con niebla o lluvia incluso en verano.