Aquí el rollo va de costa: una half marathon que se corre pegada al litoral, con el mar tan cerca que el "smell of the ocean" se te mete en el ritmo. Da la sensación de un día de running más sencillo, sin mucho lío, no como un gran evento, usando ese ambiente de "magnificent coastal city" como prota.
El recorrido te va a estar llevando todo el rato hacia la orilla y la meta, de esas en las que el paisaje y el aire te dan un empujón cuando las piernas ya no dan más. El perfil de participantes va desde el corredor con tablas hasta el que se estrena con ganas, así que le viene bien tanto al que busca hacer una buena marca como al que debuta en la distancia.