La 87ª edición de esta carrera se celebra a lo largo del Tópart promenade, lo que le da un toque muy local. Participantes de todas las edades, desde niños hasta corredores de club y los que salen a correr por gusto, se juntan para un evento ya tradicional centrado en el "shared running" y en disfrutar del ambiente del día de la carrera. Esto es más un encuentro de la comunidad que un evento superproducido, resaltando el correr en grupo y el reto personal entre gente con las mismas ganas.
El evento tiene carreras para los peques y distancias más largas para los adultos, con categorías por edad, cronometraje con chip, guardarropa y la opción de apuntarse el mismo día si quedan plazas. Los más jóvenes se llevan chocolate y medallas de finisher, mientras que los adultos compiten por medallas de categoría y trofeos. Al acabar, lo que dan es práctico: agua, fruta, hot dogs y refrescos.