El Nagyerdei park es el punto de salida y meta de esta carrera nocturna de verano, cuyo recorrido se mete por las calles asfaltadas del centro. Esto es más una fiesta corriendo que una carrera competitiva. Corremos ya de noche, rodeados de las luces de la ciudad, disfrutando esa sensación única de llevar un dorsal cuando el resto ya está con la segunda cena.
El ambiente es el principal atractivo de esta "summer night run", que incluye "light painting and music", lo que ya te indica que el ritmo es para disfrutar. Se espera a mucha gente más centrada en pasarlo bien que en la competición pura y dura, con hasta 2.000 corredores por el recorrido de noche. Con todo el brillo y el sonido de alrededor, seguro que los pequeños errores de rendimiento ni se notan.