El Rottenbiller Park y el sistema de bodegas de Kőbánya son los que le dan el toque a esta carrera: mitad parkrun, mitad desafío bajo tierra. La Halloween Run BBU se empapa de una "mystical, luck-testing, superstitious atmosphere", haciendo que no sea tanto ir a por tu mejor marca, sino más bien participar en una gamberrada de miedo corriendo. Está pensada para que familias, corredores casuales, principiantes, intermedios y hasta los que pasan de los 60 puedan encontrar su ritmo, sin obsesionarse demasiado con el disfraz.
El recorrido serpentea por los parques de alrededor y se mete en las bodegas, donde la gracia está en cómo cambia el terreno, la luz, el sonido y el ambiente. Prepárate para "light and sound effects" y también "symbols, luck-bringing or luck-taking elements", que te servirán de excusa perfecta si la velocidad te falla en algún túnel. Lo raro es a propósito: llega listo para correr, pero también para que te maldigan un poco, te bendigan, te den un susto y te diviertas antes de llegar a meta.