La carrera sale de Platán Strand, junto al agua, y la estatua de Tornászlány es el punto fijo al que volvemos los corredores. El Platán Kör está de vuelta en su segunda edición, ligado al festival BBB. Esto no es la típica carrera de asfalto masiva y anónima; es más bien un desafío compacto para corredores: vueltas cortas, los rivales siempre a la vista y, una vez que el crono empieza, no hay dónde esconderse.
El recorrido es un circuito cerrado por el paseo de la orilla, así que enseguida coges el ritmo y pasas una y otra vez por los mismos sitios y ves a la misma gente. Hay carreras para mujeres y para hombres, además de equipos de relevos mixtos. Lo peculiar es el formato de 1 hora: el objetivo es completar el circuito “as many times as possible in 1 hour”, y en relevos, los compañeros pueden cambiar cuando quieran. Los que se inscriban en los plazos anticipado y normal se llevan una medalla de finisher única. Y los ganadores de la general se disputan premios de los patrocinadores y vales.