La Bárány Road es el plato fuerte de esta edición: el 47º Tour de Hongrie arranca con etapas más llanas, ideales para sprinters, antes de complicarse con la etapa reina. Es una carrera en ruta con el carácter de una prueba por etapas, que recorre pueblos y condados, y culmina en una jornada final con bastantes subidas donde la general puede que no se decida hasta el último momento.
Los ciclistas tendrán que adaptarse a condiciones muy variadas: finales llanos, puertos categorizados como Tótvázsony-Gella, Tengelic-Szőlőhegy, Gödre, Zobákpuszta y Szentkirályszabadja, y un final en alto diseñado para romper el grupo. No faltarán los elementos clásicos del ciclismo: sprints intermedios que dan puntos y segundos de bonificación, corredores de nivel nacional compitiendo, retransmisión en directo y el ambiente inconfundible de una gran prueba cuando la caravana de la carrera empiece su recorrido.