El plato fuerte es Nyakvágó Hill: sales por un terreno con buenas vistas hasta la subida famosa, le das una vuelta y luego vuelves por un bosque con la meta ya a la vista. La VIII. Nyakvágó félmaraton+ futás/kerékpár és családinap tiene un ambiente más de carrera de trail de pueblo que de carrera de asfalto de las de siempre, donde runners y ciclistas comparten ese espíritu de montaña, de aventura.
El circuito pinta sencillo, como suele pasar en las trail: llegas a la colina, la rodeas, a seguir dándole caña por los árboles y a ver quién llega antes. Es un día familiar, así que no todo es competir; espera avituallamientos bien surtidos, un detallito útil en la bolsa del corredor y medalla al acabar. Las plazas son limitadas, lo que le da un toque más íntimo y hace que apuntarse pronto sea ya una tradición.