Sobre esta carrera
Todas las rutas de carretera de La Stelvio Santini terminan en la cima del Stelvio Pass, o sea que hasta la opción más corta ya te mete una subida alpina importante. La serie se hace en Bormio, en la región italiana de Valtellina, y se organiza en junio como un gran fondo para ciclistas que buscan un día en plan de subir, no de ir a tope en llano. Los participantes eligen entre rutas cortas, medias y largas, con distancias que van desde unos 60 km hasta más de 100 km, y desniveles acumulados de entre 2.000 y 4.500 metros.
Las rutas corta y media salen de Bormio, pasando por pueblos como Sondalo, Rogobello, Sernio y Tovo antes de volver para la subida final al Stelvio. La ruta larga incluye el Mortirolo, que está reconocido como una de las subidas más duras del ciclismo italiano, antes de llevar a los participantes hacia el mismo final en alto. El propio Stelvio Pass está cargado de historia del Giro d’Italia, y el evento mantiene vivo ese legado: ciclistas en solitario, parejas, clubs y equipos recorren el trazado juntos, y las parejas tienen que llegar con una diferencia máxima de dos minutos entre sí.