La Brighton Backyard Ultra empieza en el Brighton Surf Life Saving Club de Dunedin, Nueva Zelanda, y la playa marca bastante el recorrido. Es una ultramaratón de estas de 'el último en pie': los corredores salen a hacer un circuito de 6.71 km cada hora en punto. Sigues en la carrera solo si terminas esa vuelta antes de que empiece la siguiente. Los minutos que te sobran son para recuperar, así que premia tanto un ritmo constante como la resistencia pura.
La vuelta tiene de todo: camino, hierba, arena, terreno rocoso, pequeñas subidas y tramos por la playa, así que es más variada que un circuito llano de asfalto. El evento también es para recaudar fondos para un colegio, lo que le da un ambiente muy local, de comunidad, en vez de ser algo puramente competitivo. Es ideal para corredores que valoran el ritmo social tan peculiar de las backyard ultras, donde los participantes repiten la misma vuelta hasta que solo una persona es capaz de empezar la siguiente hora.