En la Moturoa Backyard Ultra, el reloj es tan clave como la distancia: los corredores tienen una hora para completar una vuelta de 6.706km en Rough Island en Nelson, y arrancar la siguiente vuelta en punto. Es una backyard ultra, una carrera de último corredor en pie, sin una distancia final fija; el evento sigue hasta que solo un corredor puede completar una vuelta solo. El día empieza con el montaje de tiendas y el registro, un briefing breve, y una salida por la mañana, dando tiempo a cada participante para establecer su base antes de la primera vuelta. Este formato viene bien a los corredores que solo quieren hacer unas pocas vueltas, mientras que a los ultrarunners con experiencia les ofrece un reto exigente de ritmo y recuperación.
El formato de vueltas convierte Rough Island en un campamento base entre esfuerzos: los corredores vuelven a su zona de apoyo para comer, cambiarse de ropa, descansar y recibir ayuda de su equipo antes de la siguiente salida. Quien no llegue a tiempo al corte horario, o no esté listo para empezar la siguiente vuelta, se le anota un DNF. Los equipos de apoyo se quedan cerca, haciendo que la carrera sea tanto de gestionar los minutos de calma entre vueltas como de correr. Moturoa es un evento nuevo, y su campeón es el último corredor capaz de responder a la llamada horaria.