Sobre esta carrera
Esta ruta por caminos secundarios, de las que te marcan, te lleva por algunos de los mejores tramos de clase VI. Algunos tramos son un gustazo de gravel, de los que se disfrutan, pero otros son directamente infumables e imposibles de pedalear. Es fundamental saber cuándo echar pie a tierra y caminar. Olvídate de la flaca; aquí lo que te pide el cuerpo es una mountain bike rígida o una fat bike.
Esta aventura es en autosuficiencia, con navegación por tu cuenta, y solo tendrás algún que otro punto de agua. Los que consiguen terminarla se ganan que su nombre quede grabado en una placa metálica, para que los ciclistas que vengan después lo vean.