Sobre esta carrera
The Tennessee Mile gira en torno al “murder mile”, un bucle de 1.1-mile con aproximadamente 340 feet de desnivel positivo en cada vuelta. La idea es repetir ese tramo corto y empinado durante el tiempo o la distancia que te hayas marcado, así que la prueba va más de saber gestionar una subida dura una y otra vez que de completar un recorrido largo del tirón.
El formato en bucle convierte la carrera en un reto de cabeza además de piernas, porque en cada vuelta tienes que decidir meterte otra vez en el mismo circuito. Un participante contaba que fue charlando con otros corredores, muchos de ellos locales, y que llevaban la cuenta de las vueltas con pinzas de ropa: cada pinza roja significaba 10 laps completadas. Hacer 40 laps equivale a unas 44 miles y más de 13,000 feet de subida, que ya deja claro todo lo que cabe en ese bucle tan compacto.