Este evento se guía por el Barossa Walking Trail, especialmente por la "scenic Lyndoch section", también conocida como el Jack Bobridge Trail. El Barossa Run propone un formato sencillo y muy pensado para el corredor: empiezas en el trail, buscas tu ritmo y usas la estructura de bucles para decidir tu distancia del día. Este planteamiento es perfecto para caminantes, corredores habituales, niños y para los que buscan una tirada larga sin la complicación de un recorrido de punto a punto.
El recorrido es un bucle de ida y vuelta desde la salida hasta la St Hallett Winery y vuelta. Las "Picturesque views through vineyards" son el paisaje, y te olvidas de los ruidos de la ciudad. Dar varias vueltas te hace pasar por sitios que ya conoces, algo que puede ser una ventaja mental cuando el cansancio empieza a apretar. El soporte es práctico, con avituallamientos que te dan hidratación, algo para picar y primeros auxilios. Los tiempos de corte son generosos, así que el ambiente es más de un día de trail entre amigos que una competición estricta contra el reloj.