Desde Anderson Street, ya estás en el límite del Yarra Valley, y eso le da a esta carrera local ese ambiente de fin de semana tan relajado. La Run for the Young Marathon ya lleva más de diez años y se ha convertido en una “cherished tradition”, que parece más un día de comunidad con dorsales que un evento de competición serio en asfalto. Y el objetivo está clarísimo: cada dólar que se recauda se destina a Bridge Builders Youth Charity y su “commendable work with young people”.
El día de la prueba, prepárate para ver a corredores, caminantes, familias, niños, gente que hace su primera marathon y muchísima gente contenta de moverse juntos. El village de la carrera abre pronto, el circuito largo se mantiene abierto seis horas, y el programa tiene opciones para niños, caminantes, corredores a ritmo tranquilo y los que se enfrentan a su primera marathon. Es una de esas “friendly, inclusive marathon” que de verdad le devuelven “the fun back into fun run”.