Entre Aizkorri, Anboto y Gorbea, esta XXIV edición de HIRU HAUNDIAK se presenta como esas carreras que se explican con piernas gastadas y cabeza fría, no con un perfil bonito. El terreno transita de paisajes naturales muy ricos a senderos técnicos, con ese punto de “grandes espacios salvajes” que en montaña se agradece cuando el grupo se estira y toca correr a solas.
Aquí se encadenan subidas estimulantes y bajadas de las que te dejan despierto, más que a pasear mirando el reloj. El ambiente mezcla gente que debuta en retos largos con corredores expertos, así que hay comunidad trail, pero también respeto por una ruta seria. Y tiene una rareza bonita fuera del barro y las piedras: “LA SEMI CON EL BANCO DE ALIMENTOS”, una tradición que le da algo más de sentido al dorsal.