La Course des Remparts de Crémieu arranca en las Halles de Crémieu, metiendo a los corredores de lleno en las calles empedradas de este pueblo medieval de Isère. En octubre, la carrera mezcla lo urbano con un recorrido lleno de historia, ideal para quienes buscan algo más que asfalto. La prueba cronometrada para adultos sale por la mañana, pero también hay opciones para los más pequeños y familias: carreras de 700 m y 2 km. Si buscas algo más exigente, hay distancias de 6 km, 12 km y 15 km, y la de 12 km también se puede hacer en relevos, perfecto para ir en grupo.
Lo mejor del recorrido es correr junto a las murallas de Crémieu, un monumento histórico protegido con vistas al casco antiguo y sus alrededores. La organización corre a cargo de Courir à Villemoirieu, que ha rescatado la carrera tras más de diez años sin celebrarse y ahora está montando una nueva serie de ediciones. Al terminar, los corredores acaban cerca de las Halles, donde hay tiendas y bares en la plaza, así que no hay zona de meta separada, sino que todo queda integrado en el centro del pueblo.