La Drop Skipton arranca con los corredores entregando móviles, relojes, mapas, GPS, brújulas y cualquier otro chisme de orientación. Luego los tapan los ojos y los meten en un autobús. Esta carrera de orientación a ciegas, que se celebra en Skipton, North Yorkshire, en pleno diciembre, tiene un objetivo claro: volver al punto de salida a pie desde un sitio que no te dicen. Las distancias son 6, 10 y 15 millas en línea recta, así que lo que camines en realidad será bastante más.
Los participantes van sin ruta marcada, sin indicaciones ni nada una vez los sueltan. La de 15 millas, la original y más dura, sigue siendo un reto, aunque ahora hay una versión de 10. La de 6 millas es para los que no conocen la zona, porque si sabes el terreno, se pierde la gracia. Es una mezcla de trail running, orientación urbana y resolver problemas bajo presión, donde cada error te hace correr más de la cuenta.