Chain Bridge, Heroes' Square, Margaret Island y Rákóczi Bridge marcan este festival de maratón aniversario: correr por la ciudad, pero con un pulso muy de allí. La 40ª edición contó con “Hungarian heroes, a world record, tears and smiles,” con muchísima gente, muchos corredores populares, y familias y niños integrados en el fin de semana, sin que nadie se quedara fuera.
El trazado pasa por las zonas más bonitas de la capital, incluyendo áreas Patrimonio de la Humanidad, con panorámicas del Danube y edificios históricos que te dan un empujón cuando las piernas ya no pueden más. Los que cruzan la meta reciben medallas que homenajean a Fisherman’s Bastion, con diferentes tamaños y diseños para cada distancia, parte de una colección de casi 3.5 toneladas de metal para los que llegan a meta; es de esos detalles que los corredores recuerdan cuando la camiseta de la carrera ya está más que suavecita en el cajón.