Todo gira en torno al Sky Tower: los participantes entran y suben hacia la cima de "la estructura más alta del hemisferio sur". Es un "desafío de escaleras", no una carrera de asfalto al uso, donde el esfuerzo va hacia arriba y la recaudación de fondos es para Blood Cancer New Zealand.
Corredores, caminantes, amantes del fitness y equipos de empresa compartirán el mismo objetivo en las escaleras. Algunos irán a por un tiempo concreto, mientras que otros simplemente afrontarán un reto personal exigente. Lo chulo, y a la vez sencillo y gratificante, es que personas y equipos tienen una oportunidad única de subir la estructura más alta de Nueva Zelanda mientras recaudan fondos para los afectados por el cáncer de sangre y otras enfermedades sanguíneas graves.