Sole Survivor Backyard Ultra es un ultramaratón de último corredor en pie que gira en torno a una tarea repetida: salir a correr un circuito de 4,16 millas al inicio de cada hora y volver antes de que suene la siguiente. Si lo logras, vuelves a la línea de salida; si no, te quedas con un DNF. El formato reinicia el crono después de cada vuelta, así que da igual si llegas con minutos de sobra o justo antes del pitido: al siguiente loop, todos parten igual.
La distancia se acumula en tramos duros y claros: siete vueltas suman un maratón, ocho un 50K, doce 50 millas y veinticuatro 100 millas. Quien aguante 24 horas se lleva una hebilla personalizada de Sole Survivor, y el ganador se gana la entrada a Big’s Backyard Ultra con apoyo para el vuelo. La carrera sigue el modelo backyard-ultra que popularizó Lazarus Lake, con una sola zona de avituallamiento, barbacoa al atardecer, sopa caliente en el turno de noche y corredores midiendo quién aguanta más respondiendo al toque de campana.