La Void es un ultramaratón de 48 horas que se corre entero dentro de un túnel abandonado de la antigua autopista de Pensilvania. La cosa es bien cruda: los corredores van y vienen 63 veces por un pasillo de unos 1.3 millas, sumando casi 160 millas de asfalto. Se autodenomina el único ultra subterráneo de EE.UU., y como el túnel está a oscuras, la batalla es tanto mental como física.
La ruta no tiene cambios de paisaje, ni subidas que rompan el ritmo, ni sensación de avanzar hacia algo nuevo. Cada 2.5 millas vuelves al mismo punto de decisión, con la opción de tirar la toalla. La distancia rinde homenaje a la autopista original, que unía Carlisle con Irwin y fue llamada la Primera Superautopista de América. Un túnel hecho para ir rápido ahora alberga una carrera basada en repetición, oscuridad y aguantar más de lo que parece lógico.