En Lardner Park es donde la Wild Dog Backyard Ultra saca los dientes: una backyard ultra que te hace dar vueltas por unos terrenos muy chulos, pero sin esconder la caña que te mete. Tiene fama de ser “One of the toughest backyard ultras in Australia,” y la verdad es que se entiende en cuanto te enteras de las pistas de granja, las vistas abiertas y los casi 140m de desnivel positivo por cada vuelta.
Esto está pensado para ultrarunners que tienen claro que lo más difícil es volver a arrancar. Cada vuelta empieza en el “historic wooden corral,” con hogueras encendidas y la gente animando, que suena muy a gustito hasta que te acuerdas de que tienes que seguir saliendo de allí. Las pistas de granja y las vistas bonitas te dan un respiro un rato, pero la subida te va pasando factura, vuelta tras vuelta, hasta que regresas a ese corral.