El Új Kajakház and Ecotourism Centre está justo al lado del Tatai Öreg-tó, y el circuito de la carrera da la vuelta al lago, nada de ida y vuelta. Tiene ese rollo de carrera popular de toda la vida, y ojo, que ya va por su 95ª edición, con opciones para todos: desde los que empiezan, familias, hasta los que buscan un reto.
Para correr, el terreno es asfalto y caminos de bosque compactos, con muy poco desnivel, aunque si llueve, claro, se pueden formar charcos. Los recorridos más cortos van hacia el castillo y vuelven, mientras que los circuitos más largos tiran en sentido contrario, con el lago a tu derecha. Verás un ambiente muy variado, con corredores incluso de más de 60 años, y la meta está súper bien organizada: con cronometraje, avituallamiento, medallas en muchas distancias, strudel casero para los que hagan las tiradas largas, y los primeros, chico y chica, se llevan la inscripción gratis para el año que viene.