Palm Cove te da una salida dura: una natación en el océano desde arena blanca con palmeras, con la Great Barrier Reef y Daintree Rainforest de fondo. El IRONMAN Cairns se siente como una prueba de verdad, no solo un paseo turístico, a pesar de la "spectacular natural beauty" que lo rodea. La organización está muy bien, con una "world-class race organization," pero el objetivo es claro: nadar a tope, pedalear con cabeza y no perder el ritmo cuando llegue el cansancio.
El recorrido en bici es para recordar, va por una autopista costera totalmente cerrada, con terreno ondulado y vistas al arrecife, lo describen bien como uno de los "stunning bike courses." Después, la carrera a pie es llana por la calle principal, donde se ve muy bien a los atletas y los animan, con el público cerca para que haya una "electric atmosphere." Participan atletas de todos los niveles, desde los que van a competir y los que debutan en distancias más cortas hasta familias, pero el evento principal es para los que están listos para "test their limits."