En el puerto de Curuxeiras se monta un triatlón corto, directo y sin mucho margen para esconderse: agua primero, carretera después y carrera a pie para rematar. La XXIII edición del Triatlón Ciudad de Ferrol cae en ese formato que la propia carrera llama "La distancia que hace que todos estén de acuerdo", aunque aquí el acuerdo se gana apretando desde el inicio.
El ciclismo va por carretera en cuatro vueltas, así que toca colocarse bien, leer el ritmo y no perder tiempo en cada paso por zona conocida. La carrera también es por carretera, en tres vueltas, con esa sensación de ver varias veces el mismo punto antes de llegar a meta; y el nivel no será decorativo, porque "se darán cita los mejores deportistas gallegos" de la modalidad.