La Cezanne Cyclo Classic arranca en Aix-en-Provence, con 82 km para los que quieran rodar en bicis clásicas, sean vintage o modernas con ese rollo retro. No es una carrera competitiva, sino un día para disfrutar en grupo, con 1.200 metros de desnivel en un recorrido que no se hace pesado.
La ruta va hacia el este por la Route Cézanne, que los organizadores dicen que es la única carretera clasificada de Francia. Se sube hacia el macizo de Sainte-Victoire, esa montaña de piedra caliza que pintó tanto Cézanne. El trazado pasa por sitios con historia y paisajes típicos de Provenza, de esos que te hacen pedalear sin darte cuenta.