Bajo Solymári Vár, esta segunda edición nos lleva por los alrededores de las colinas de Buda, con todo el rollo de un día de trail running de verdad. Está montado sobre "close-to-nature routes", mezclando salidas para adultos y niños, opciones fáciles para toda la familia, carreras de carga media y opciones más duras para los que quieran meterle un poco más.
En el suelo, espérate tramos de pista forestal y asfalto, en vez de una carrera de asfalto pura, con las marcas típicas: flechas pintadas, cintas y señales. Para las distancias más largas, te piden llevar móvil y agua, lo que ya te dice que el recorrido se aleja bastante de la meta como para que parezca una salida en condiciones. El ambiente será muy variado, desde principiantes y corredores tranquilos hasta atletas de más de 60 años y niños. Y el montaje, pensando en el medio ambiente, es un detalle práctico que se agradece, no una tontería.