La Transmontagne arranca en Chenôve, cerca de Dijon, en plena Côte-d'Or francesa. Nada más salir del pueblo, te metes directo en los bosques y senderos de Borgoña. Hay dos opciones: 14.5 km para un rodaje más tranquilo por los caminos, o 29 km si buscas algo más duro con subidas serias en los Monts de Bourgogne. Es una carrera con mucha tradición por aquí, aunque ahora está en pausa, pero ya se habla de su vuelta.
Las dos rutas pasan por tramos de la reserva natural Combe Lavaux-Jean, con mucho bosque, terreno natural y desnivel. Hay avituallamientos en el recorrido y hasta hay transporte gratis desde Chenôve para facilitar las cosas. La larga es para los que quieren sufrir un poco en la Borgoña, y la corta te da lo mismo pero sin tanto kilometraje.