El Földváry-Boér park y el Kastélykert marcan el recorrido, con Óhegy de fondo. La Óhegy Run combina correr y senderismo, y la verdad es que parece más una quedada local con dorsales que un evento urbano de esos súper organizados. Es para todo tipo de participantes: desde principiantes y corredores ocasionales, hasta los que buscan un esfuerzo moderado o un buen desafío.
Lo más entrañable y familiar es la carrera para los más peques, la de la guardería, que es de “300m in the Kastélykert,” para niños menores de seis años. Los participantes más mayores hacen sus recorridos individuales cronometrados, mientras que los niños tienen su evento sin presiones. Si acabas dentro del tiempo límite, todos los corredores se llevan una medalla chula y diferente, una tradición que hace que estas carreras de pueblo se queden en la memoria mucho después de terminarlas.