Sobre ciclismo y running en BurgosNotas de entrenamiento en Burgos
Correr: El río Arlanzón es la línea fácil para los corredores de Burgos cada día, con kilómetros de parque por el corredor verde y espacio de sobra para hacer Z2 sin complicaciones. El Parque del Castillo viene de perlas cuando quieres meter un poco de cuesta, porque la subida al Castillo de Burgos te lleva unos 10-15 minutos por caminos asfaltados desde detrás de la Catedral. Fuentes Blancas es otra buena opción para sumar kilómetros de base en la ciudad. Aquí el calendario de carreras local es lo que más mueve la escena, más que los clubes de running con nombre propio. La 21K Burgos tras las Huellas del Cid es como el evento principal, y luego tienes la Milla Ciudad de Burgos, el Cross El Crucero, el Cross Popular Carcedo de Burgos y la Nocturna de Modúbar que también están ahí.
Ciclismo: La Vuelta a Burgos es la carrera de referencia para los ciclistas de aquí, para comentar durante todo el año. Los ciclistas de Burgos salimos de la ciudad en un periquete, porque el terreno cambia rápido: de rodar por el río Arlanzón, pasas a la cuesta del castillo y de ahí ya te metes hacia bosques y montañas. La Conquista Bike Packing te pone en modo gravel exigente, y la Merindades Bike Race te tira más a la bici de montaña. Las subidas están primero alrededor de la cuesta del castillo, y luego ya más lejos, donde las rutas serpentean por bosques y montañas. El parque de Fuentes Blancas está a 5km al oeste de la ciudad, y la Ribera del Duero a una hora al sur para los días de carretera más largos.
Temporada: No hay meses concretos que digas 'estos son los mejores', así que aquí en Burgos nos guiamos más por las condiciones que por lo que ponga el calendario. El verano va bien para bici y correr si el día se porta, porque las máximas rondan los 27°C y la luz larga ayuda un montón para los intervalos, los kilómetros de base y las salidas tardías. Pero Burgos puede apretar en verano, y una tarde calurosa nos cayó una vez con 43 grados en pleno casco antiguo. El invierno cambia todo el plan, porque la ciudad se pone fría y ventosa por la altitud y por estar en el interior. Las temperaturas suelen bajar de cero, -5°C es bastante normal, la nieve es habitual, y la Z2 se convierte en la opción más sensata tanto para las zapatillas como para las ruedas.