Sobre ciclismo y running en ZaragozaApuntes de entreno en Zaragoza
Correr: Para los corredores de Zaragoza, la ribera del Ebro es el plan B fácil, sobre todo La Ribera al amanecer, cuando el centro todavía está en silencio. Aquí la gente tira de Parque Grande José Antonio Labordeta para los intervalos, las vueltas a ritmo y esas series que no engañan y te ponen en tu sitio. El Parque Lineal de Plaza te ofrece un lago, una torre metálica con una subidita pícara y un laberinto para estirar las piernas y soltar después. El Camino lateral del canal atraviesa Pinares Venecia y es un buen recurso para las últimas horas porque la luz aguanta bien. Con Running ZGZ siempre tienes una puerta abierta en el club. Carrera ATADES, PONLE FRENO ZARAGOZA, CaixaBank 10k Zaragoza, 10K del Rabal y la Maratón de Zaragoza son las citas fijas del calendario.
Ciclismo: Hay carriles bici por toda la ciudad, así que Zaragoza va de lujo para hacer base miles y recados sin complicarse la vida. El Ebro te da juego para rodar por las dos orillas, la norte y la sur, y los puentes tienen algunos de los mejores tramos de carril bici. La ciudad es bastante llana, así que si buscas desnivel, la bici apunta hacia Moncayo o los Pyrenees. La Gallocanta Circular Route son unos 78 km desde Daroca y no tiene mucha dificultad, por carreteras tranquilas cerca de Zaida Lagoon. El Club Ciclista Aragonés es el nombre que tienes que tener en mente. La Brevet 600 kms. y la Marcha Cicloturista Ruta del Vino de las Piedras son los objetivos que se marca la gente de carretera.
Temporada: Primavera y otoño son la clave, con abril-mayo y septiembre-noviembre como los meses perfectos para Z2, tiradas largas y rodajes a ritmo. Julio y agosto son calurosos y secos, así que aquí salimos pronto, rodamos por el Ebro antes de que apriete el calor, o dejamos los intervalos para las zonas de sombra del Parque Grande. Septiembre ya te devuelve las piernas para las carreras y la prepa de gran fondo. El invierno se pone frío y seco de diciembre a marzo. El Cierzo viene del noroeste y hace que elegir la ruta sea importante para los dos deportes. Las heladas nocturnas son habituales, puede caer alguna nevada esporádica, y la niebla de finales de otoño o principios de invierno te puede dejar la primera hora bien fresquita.