Fall Into Green
La Fall Into Green fue una carrera única en Cheyenne, que nació cuando la 11ª edición de la Spring into Green se tuvo que cancelar por la pandemia de Covid-19. Había pruebas de 5K y 10K, con salida a las 8:00 a.m. desde Holliday Park, que está en Morrie y Lincolnway. Los corredores salían en oleadas de unos 20 a 25 participantes. Se usó chip para el cronometraje de todos los corredores, y los resultados los publicó la Cheyenne Greenway Foundation. Las medallas se enviaron por correo, algo diferente a la entrega habitual el día de la carrera. El recorrido pasaba por el tramo Sun Valley de la Greater Cheyenne Greenway, manteniendo así una conexión fuerte con el sistema de senderos al que beneficiaba. Los fondos recaudados se reinvirtieron en mejoras de la Greenway, como estaciones de reparación de bicis, fuentes de agua y obras de arte públicas. Hubo premios para las pruebas de 5K y 10K, en categorías masculina y femenina, para mayores de 60 años, y para niños y niñas, convirtiéndola en un evento benéfico para la comunidad que acogía tanto a corredores de competición, como a familias y usuarios habituales de la Greenway.