Las 5 cosas imprescindibles para sacar lo mejor de ti y de tu bici

Entrenamiento

Escrito por Shannon Malseed Exciclista profesional de carretera | Coach de transformación | Maestra espiritual

1. Adáptate

Como deportistas, nos encanta tener un plan de entrenamiento.

No hay nada mejor que cuando llega alguien con pericia, conocimientos, experiencia y seguridad y se lleva todo el estrés. Te da un plan detallado, paso a paso, para aprovechar al máximo tus 24 h de cada día. Escucha tus objetivos y te muestra exactamente cómo llegar.

Siempre me pareció que entrenar era la parte más fácil de ser ciclista profesional, porque sentía que me quitaba toda la presión de encima. Si hacía cada día lo que me mandaban en el entrenamiento, no podía equivocarme en ese terreno concreto. Así que me quitaba de encima buena parte de la incertidumbre y podía centrarme solo en la tarea del momento.

PERO: ¿qué pasa cuando todo se va a la m*erda? Porque, como sabemos de sobra… a veces todo se va a la m*erda. Te pones enfermo. Te caes. Cancelan carreras. Los horarios cambian. Fuera de la bici, en la vida real, pasan cosas que no puedes controlar… y de repente ese plan de ensueño, preparado al detalle, ya no parece tan perfecto.

Antes perdía los nervios cuando algo salía mal. Pensaba que eso significaba que iba a fracasar en lo que tenía entre manos. Lo que no sabía era que, cuanto menos te estresas por lo que no puedes controlar, más energía tienes y mejor rindes de verdad.

He visto a muchos deportistas profesionales pedalear con total tranquilidad cuando las cosas NO salían en absoluto según lo previsto, mientras yo sentía que el mundo se me venía abajo intentando que no faltara ni un minuto de mi sesión de entrenamiento. ¿Y adivinas quiénes ganaban las carreras? Te doy una pista: yo no.

Así que lo que aprendí fue a aplicar la regla de los tercios:

Un tercio del tiempo entrenaba casi a la perfección: cumplía los objetivos de potencia, tenía las piernas rápidas y me sentía a punto para competir.

Otro tercio del tiempo lo sacaba adelante, pero podría haberlo hecho mejor.

Y el último tercio del tiempo me sentía bastante mal, y a veces incluso me saltaba un entrenamiento entero por algún imprevisto.

La clave está en NO machacarte cuando las cosas no salen exactamente como te gustaría.

En lugar de eso, acepta que es un mal día, haz lo que puedas para que cuente y suelta el control.

TAREA: si algún giro inesperado de los acontecimientos te tiene con los nervios de punta, puedes liberar el estrés tumbándote en el suelo (mejor al aire libre). Empieza a respirar de forma consciente y profunda hacia el abdomen durante 5 minutos. Cada vez que exhales, intenta imaginar cómo el estrés se desprende y la tensión sale de tu cuerpo. Siente cómo se relajan tus músculos mientras llevas la atención a cada parte de tu cuerpo. Antes de levantarte, date permiso para disfrutar haciendo algo que te encante, sea lo que sea. Dedícale toda tu atención.

2. Compórtate como profesional antes de serlo

Algo que aprendí mientras me abría camino hacia el profesionalismo: tenía que comportarme como ciclista profesional ANTES de que ningún equipo me ofreciera un contrato profesional.

Tanto si quieres llegar a ciclista profesional como si no, esta regla también va contigo. Solo tienes que adaptarla a tus objetivos, sean cuales sean…

Por ejemplo, si quieres ganar carreras de categoría A en tu región, preséntate como ESA versión de ti ANTES de ganar. Es decir, entrena como entrenaría quien gana en categoría A; come, descansa, piensa y cree como esa persona; SÉ la versión ganadora de ti antes de ganar de verdad.

Cuando haces esto, reprogramas tu subconsciente para que crea de verdad que vas en serio. Ya no te limitas a decir que lo quieres: le demuestras a tu cuerpo, a tu mente y a tu alma que ha llegado el momento de SERLO.

Este es un paso ENORME para sacar todo tu potencial, porque el subconsciente lleva las riendas el 95 % de tu vida. Así que, si cambias eso, cambias tu vida bastante rápido, mucho más que con cualquier tipo de pensamiento positivo consciente.

El problema es que, para mostrarte como la mejor versión de ti, tienes que deshacerte de tus limitaciones, tus heridas y tus bloqueos. Esto es lo que yo llamo hacer el trabajo de verdad.

3. Haz el trabajo de verdad

Sobre esta parte podría escribir un libro entero, porque hacer el trabajo de verdad es el mayor catalizador que existe para tu crecimiento personal, profesional y físico. Puedes entrenar a destajo todo lo que quieras, pero si no haces el trabajo de verdad, despídete de tu verdadero potencial.

¿Qué es el trabajo de verdad?

Trabajo emocional y energético. Consiste en eliminar las limitaciones, los bloqueos y los traumas del pasado que siguen anclados en tu subconsciente. Y antes de decir que tú no tienes traumas: todo el mundo los tiene (grandes o pequeños). Todo el mundo tiene algún esqueleto en el armario. Esas emociones sin procesar están frenando que tu verdadero yo fluya.

Me gusta ver estos bloqueos igual que los «cortes de carretera» en una autopista de varios carriles. Si todo va bien y no hay cortes, llegas de A a B con facilidad y fluidez. Cuando hay una limitación subconsciente que se interpone en el camino, la vida y el ciclismo se vuelven lentos y complicados, y a menudo llegas a ese punto en que se te encoge el estómago y te preguntas: ¿podré vivir algún día la vida de mis sueños? Claro, eso si no te has conformado ya con menos, que es lo que hace la mayoría de la gente.

¿Y cómo funciona?

Como cualquier viaje que merezca la pena, no es sencillo, no vale lo mismo para todo el mundo, no es fácil y no es para quien se asusta a la primera… pero es el mejor regalo que puedes hacerte. Cuando emprendes un camino de crecimiento personal, de autodescubrimiento, de sanación o como quieras llamarlo, te das permiso para ir descubriendo quién eres de verdad, capa a capa. Te liberas, te sientes con vida, con alegría y con plenitud; encuentras un sentido y un propósito que te llegan al alma como nunca antes; descubres niveles de amor que no habías sentido, y lo mejor de todo: te das cuenta de que no tienes límites y de que todo es posible.

Bueno, perdona, me he dejado llevar por la magia de este trabajo.

Pero el «cómo» es algo que de verdad solo descubres cuando empiezas el proceso. Aun así, haré lo posible por explicarlo.

Para eliminar tus limitaciones subconscientes, tienes que:

- Ten la voluntad y las ganas de hacer el trabajo de verdad. Nadie lo va a hacer por ti, nadie te va a llevar a rastras hasta la meta. Tienes que quererlo tú.

- Toma conciencia (descubre cuáles son tus limitaciones), algo que suele ocurrir cuando el universo te manda una «señal» en forma de detonante emocional. O BIEN busca a alguien que te entrene, que vea tus puntos ciegos y te los haga ver.

Lo que te remueve emocionalmente en el día a día apunta a una herida emocional que viviste en el pasado. La clave para sanar tus limitaciones es trabajar la herida de origen, la causa raíz (que muchas veces viene de la infancia).

- Procesa tus emociones. Si no, se quedan guardadas en el subconsciente y crean limitaciones.

Sentir tus emociones es distinto para cada persona. Puedes gritar contra una almohada o golpear un saco de boxeo para liberar la rabia, escribir un diario para liberar el miedo, llorar para

liberar el duelo, mover el cuerpo con libertad para soltar cualquier resto de emociones que el cuerpo tenga guardadas, etc.

- Reprogramación. Una vez que la herida de origen se ha

resueltas, puedes volver a descubrir quién eres de verdad

- sin límites.

Esto es una cuestión de conciencia: quiero decir que, cada vez que te sorprendas volviendo a los patrones automáticos de tu pasado condicionado, te reorientas con suavidad hacia tu versión presente (la mejor versión de ti). Algunos consejos útiles para ayudarte en este proceso: salir a caminar por la naturaleza, hacer algo que te encante (sin culpa) y las afirmaciones.

4. Sigue tus pasiones y tus deseos

Ya lo he mencionado varias veces, pero hacer lo que te gusta merece un apartado propio en este artículo.

Escúchame bien: nunca, nunca, nunca alcanzarás una auténtica plenitud (que es lo que todo el mundo quiere) si no sigues tus verdaderas pasiones y deseos.

Lo entiendo.

El mundo nos dice que nos conformemos… ve a la escuela, consigue un trabajo, estudia, consigue un trabajo mejor, gana más dinero, cómprate una casa, gana más dinero para pagar la casa, ten hijos antes de que sea tarde, gana más dinero para poder permitirte tener hijos, gana más dinero para jubilarte antes y pasar tiempo con la familia, gana más dinero para irte de vacaciones mientras tanto, trabaja más para sentir que te mereces las vacaciones y la jubilación anticipada, compra más cosas para compensar esa sensación abrumadora de que nunca tienes suficiente y nunca eres suficiente… y, para muchas de las personas que leéis esto, cómprate una bici para escapar de todo.

Montas en bici porque te encanta, ¿verdad?

¿Porque te hace sentir libre?

Te ayuda a soltar el estrés y la saturación del día a día, y durante un rato sientes que haces algo solo para ti y no para nadie más. Todo fluye… es uno de los mejores momentos de toda tu semana.

Pero… ¿cuándo se convirtió el ciclismo en una obligación más con la que te presionas? ¿Cuándo dejaste de disfrutarlo y empezaste a sentir que tampoco das la talla en este terreno?

Espero que estas preguntas te sirvan para reflexionar sobre por qué empezaste a montar en bici. Cómo te hacía sentir pedalear y qué alegría le daba a tu semana…

Te invito a recuperar ESA intención en tu tiempo sobre la bici. Aunque estés trabajando por un gran objetivo, recupera el amor y la diversión que tenías al principio.

La clave para seguir tus pasiones y deseos es hacerlo AHORA, en el momento presente.

En lugar de esperar a la jubilación para empezar a disfrutar de la vida, empiezas ahora.

Por si acaso, aquí tienes un incentivo.

Hay un libro muy influyente de Bronnie Ware titulado «The 5 Regrets of the Dying» (los cinco arrepentimientos de quienes están a punto de morir). Como indica el título, el libro trata sobre los mayores arrepentimientos de las personas que están en su lecho de muerte. Bronnie Ware lo escribió a partir de las historias que escuchó de las personas a las que cuidó durante su etapa como enfermera de cuidados paliativos.

1. Ojalá hubiera tenido el valor de vivir una vida fiel a quien soy, y no la vida que otros esperaban de mí.

2. Ojalá no hubiera trabajado tanto.

3. Ojalá hubiera tenido el valor de expresar mis sentimientos.

4. Ojalá hubiera mantenido el contacto con mis amistades.

5. Ojalá me hubiera permitido ser más feliz.

Mientras reflexionas sobre cada uno de estos puntos, pregúntate: «¿Cuántas veces me dejo tiempo para seguir mis verdaderas pasiones y deseos? ¿Cuántas veces estoy en

enamorarme de la vida? ¿Con qué frecuencia hago lo que de verdad me apasiona?»

Este suele ser el momento en el que la gente saca cien excusas para justificar por qué no pueden hacer lo que les apasiona. Y, sencillamente, lo llamo tonterías. Puedes hacer lo que te propongas. El único obstáculo eres tú. Así que vuelve al apartado anterior sobre "haz el trabajo de verdad" para eliminar las limitaciones que ahora mismo te impiden vivir la vida que realmente quieres, es decir, perseguir tus pasiones y deseos.

Cuando te hayas quitado de encima esas limitaciones, por fin podrás dejar que la alegría marque el camino. Aunque sea algo tan pequeño como pisar el suelo descalzo al final de un día duro, o empezar el día bailando 5 minutos en el salón… las cosas pequeñas son las grandes, y los pequeños momentos se van sumando hasta formar toda nuestra vida. Haz que cuenten.

Esto me lleva al último «imprescindible» de esta serie.

5. Ponte en primer lugar.

TÚ SIEMPRE VAS PRIMERO.

PORQUE TÚ ERES LO MÁS IMPORTANTE DE TU VIDA.

Me da igual cuántos hijos tengas…

Me da igual qué puesto tengas en el trabajo y cuántas personas tengas a tu cargo…

Mentira. En realidad sí me importan estas cosas. Me importan tanto que me atrevo a decir que es la pieza más importante del rompecabezas para sacar lo mejor de ti.

Porque si no cuidas de ti, es imposible que cuides de nadie más.

Eres la causa de lo que ocurre en tu propia realidad. Y pase lo que pase, vayas tan rápido o tan despacio como quieras, la vida nunca se detiene. Lo que sucede en tu mundo interior es lo que más influye en la dirección que tomas.

«Como es dentro, así es fuera.»

Ahora que sabes que tu realidad externa es un reflejo de tu estado interior, ¿cómo eliges tratarte?

Si quieres sacar lo mejor de ti (fíjate en lo que te dice esa frase: lo que quieres ya está dentro de ti), lo primero es dejar de buscar fuera. Todo empieza por ti.

Creo que este es el trago más amargo cuando decidimos emprender un camino de desarrollo personal. Se nos da muy bien culpar al mundo que nos rodea de todos nuestros traumas, nuestras carencias y los motivos por los que somos como somos. Pero la verdad es que tienes la llave para crear todo lo que siempre has deseado, y la única razón por la que esa puerta aún no se ha abierto es que no te has hecho responsable de, primero, hacer el trabajo de verdad; segundo, seguir las verdaderas pasiones y deseos de tu alma; y tercero, ponerte en primer lugar.

Si quieres que pase algo grande en tu vida, no puedes saltarte ninguno de estos pasos.

Pero quiero darte algún incentivo más. Porque a veces «ponernos en primer lugar» no resulta lo bastante atractivo como para ponernos en marcha de verdad.

A veces necesitamos comprender lo que implica, en el fondo, elegir qué versión de nuestra persona queremos ser. Del mismo modo que creamos nuestra propia vida y todo lo que hay en ella… también influimos en todas las personas de nuestra vida, nos guste o no. El efecto dominó que generas solo con tu energía puede llegar a extenderse por todo el planeta. Y quienes están más cerca de ti reciben una dosis mucho mayor de tu influencia. En resumen, estás dando ejemplo de maneras que aún desconoces.

Piénsalo… ¿por qué montas en bici? Aparte de porque te encanta y es divertido, como ya hemos dicho… ¿por qué más?

Hay alguna otra razón, sé que la hay. Entonces, ¿cuál es?

Es algo más grande que tú, ¿verdad? Algo que va más allá de ti… Quieres dejar huella de alguna forma en el mundo que te rodea…

Ya sea por tus hijos, por el trabajo, por tu pareja, por tu familia, por el mundo en general o por cualquier otro motivo… no vas a generar el impacto que eres capaz de generar si sigues intentando complacer a todo el mundo, conformándote con menos, sin pedir lo que quieres, poniendo tus necesidades en segundo (o último) lugar y quitándote valor al no cumplir lo que dices que vas a hacer por TI.

Dejarte siempre para el final de tu lista de tareas pendientes es una forma de traicionarte. En el fondo, te estás diciendo «no importas y no te lo mereces». Como te puedes imaginar, igual que en cualquier otra relación de la vida, si te tratas así no vas a construir una base sólida de amor propio. A menudo esto aflora en forma de limitaciones como poca confianza en ti, poca seguridad, baja autoestima, etc.

En el extremo opuesto, cuando te dedicas a TI, creas un vínculo contigo que nace de un amor propio verdadero e incondicional. Y desde ahí, tu capacidad de influir en el mundo que te rodea no tiene límites. No tienes que hacer más, ser más, tener más ni demostrar nada de ninguna otra forma. Solo con ser tú, generas un efecto dominó capaz de cambiar vidas de formas mágicas.

Ponerte en primer lugar puede adoptar muchas formas, y no importa lo grande o pequeño que sea el deseo: aprender a escuchar los susurros de tu alma y respetarlos es el mayor regalo que puedes hacerte, Y ADEMÁS te hace ir más rápido (esa parte aún no está demostrada científicamente).

Lo último que quiero decirte antes de despedirme es que cambies la forma de ver tus objetivos. A menudo creemos que si alcanzamos cierto objetivo «entonces seremos felices», y eso no es verdad en absoluto. El éxito de fuera no cambia lo que pasa por dentro. Lo que de verdad deseas no es el éxito externo, sino la sensación que crees que te va a dar ese éxito. Y esa sensación solo puedes crearla desde dentro.

Contar con alguien que te entrene acelera el proceso de eliminar tus limitaciones y te guía en el camino hacia la vida que sueñas. Si tienes preguntas sobre cómo aplicar estos pasos a tu propia vida y sacar de verdad lo mejor de tu versión sin límites, puedes enviarme un email a

[email protected]

o búscame en Instagram @shannonmalseed.

Hasta entonces, sigue brillando.

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Shannon

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