Wings For Life Run
La Wings for Life World Run es una carrera solidaria a nivel mundial que se celebra cada año desde 2014 el primer fin de semana de mayo. En vez de que los participantes tengan que completar una distancia fija, el reto es que cada corredor siga hasta que un Catcher Car les adelante. La carrera se hace a la vez en un montón de sitios por todo el mundo. Así que los participantes en Europa y África suelen empezar hacia el mediodía, los de Asia y Australia corren más tarde, y los corredores de América pueden salir por la mañana temprano o por la noche. Todo lo recaudado con las inscripciones va para apoyar la investigación de la fundación Wings for Life sobre lesiones de médula espinal y paraplejia, y Red Bull se encarga de los gastos de organización. En cada sitio montan un recorrido largo, que puede ser de hasta 100 km, aunque la mayoría no llega a hacer esas distancias. Treinta minutos después de la salida, el Catcher Car arranca a 14 km/h y va subiendo su velocidad 1 km/h cada media hora. Cuando el coche adelanta a un corredor, su carrera termina, y su resultado es la distancia que ha conseguido. Hay autobuses que llevan a los corredores adelantados de vuelta a la zona de salida, y en ellos van a la vez principiantes, atletas de club y profesionales. La fundación la crearon el campeón mundial de motocross Heinz Kinigadner y Dietrich Mateschitz, el fundador de Red Bull. La historia personal de Kinigadner, con su hermano y su hijo en silla de ruedas por accidentes, le da un toque muy personal a la causa.