Sobre ciclismo y running en BoloniaNotas de entreno en Bolonia
Correr: Aquí la gente corre en los Giardini Margherita cuando quiere hacer vueltas limpias y controlar el ritmo fácil. Los Giardini Margherita te dan vueltas de 2 km si sigues los caminos exteriores. El RunChallenge queda en los Giardini Margherita, Porta Castiglione, los lunes de 18:45 a 20:00, con grupos de Walk, Start y Fast. La Via di San Luca te regala a los corredores casi 2 km de subida bajo el pórtico con unos 200 m de desnivel. El Parco Talon y el Parco della Chiusa están junto al río Reno para hacer más kilómetros de tierra. Los que hacen trail tiran por Saragozza, San Mamolo, Castiglione y Murri. La Maratona di Bologna, la CASAGLIA - SAN LUCA y la 44° StraBologna son los fijos del calendario.
Ciclismo: Aquí la gente coge la bici por las puertas, los canales y las primeras rampas de los Apeninos sin complicarse mucho. La Tangenziale delle Biciclette conecta las puertas de Bolonia y va genial para cruzar la ciudad rápido. La vuelta te lleva 5 horas y te mete 430 m de desnivel. El Parque Cavaioni pega fuerte cuando el tramo final pilla pendientes entre el 15% y el 20%. El Pórtico de San Luca te trae los 666 arcos, la subida del San Luca y unos intervalos de los buenos. El Canal Navile te ofrece a las bicis híbridas una línea de gravel de 6 km. La Ciclovia del Sole va 46 km de Bolonia a Mirandola. El Giro dell'Emilia es el evento clave.
Temporada: La primavera y el otoño son lo mejor para los dos deportes, sobre todo cuando toca meter base miles con cuestas pero sin pasarse. El verano trae días calurosos y húmedos, así que la gente sale pronto, mantiene el Z2 a raya y guarda los esfuerzos de San Luca o Cavaioni para sesiones controladas. Los Giardini Margherita siguen siendo útiles para correr si buscas sombra, vueltas y un ritmo constante. Las colinas por encima de Saragozza, San Mamolo, Castiglione y Murri siguen siendo el sitio para las piernas de trail y las subidas en bici. El invierno cambia más la equipación y el ánimo que las rutas. No es raro que nieve entre finales de noviembre y principios de marzo, así que los corredores se quedan en parques fiables y los ciclistas eligen la Tangenziale, los caminos de la ciudad o los bucles más bajos cuando las subidas se ponen feas.