Sobre ciclismo y running en Jerez de la FronteraNotas de entreno en Jerez
Running: Aquí, la gente empieza los rodajes suaves por el casco antiguo, y si las piernas piden un Z2 más blandito, ya metemos parques. El circuito de 8 km para ver cosas, que te lleva por el Alcázar y la Jerez Cathedral, tiene 55 m de desnivel, así que va genial antes del café. El Parque González Hontoria te ofrece caminos de feria, y el jardín botánico Atalaya es perfecto para otro respiro tranquilo. Si necesitas meterle caña a los base miles, el circuito se alarga hasta los 40 km y sube 156 m. El Sherry Marathon es el plato fuerte del calendario, con un recorrido que te lleva entre viñedos, por delante de bodegas de jerez y hasta por dentro de una bodega llena de barricas en la recta final. Aquí no hay muchos clubs de running como tal, así que las carreras son lo que mueve el ambiente.
Ciclismo: Los ciclistas usamos Jerez como base en la llanura, y de ahí, según cómo tengamos las piernas, tiramos hacia la costa, el interior o Cádiz. El bucle más corto son 3 km con 200 m de desnivel, perfecto para una salida rápida. La ruta Vía Jerez de la Frontera al interior tiene 121 km y sube 850 m, ideal para ir preparando un gran fondo con calma. Para el día gordo, la Pure Andalusia te ofrece 239 km y 3,310 m de desnivel. Los viñedos ya tienen su miga de subidas, pero lo gordo de verdad está más hacia el Parque Natural Los Alcornocales y la Subbaetic System occidental. Tampoco hay muchos clubs de ciclismo por aquí.
Temporada: Desde finales de febrero hasta mayo es la mejor época para meter series de running, salidas largas en bici y afinar para las carreras. Septiembre y octubre son la segunda buena ventana, sobre todo cuando el calor del verano ya ha aflojado. El verano en Jerez es largo y caluroso, así que la gente de aquí hace el Z2 antes de que el día apriete y los entrenos más duros los hacemos cortos. La ciudad está más seca que en invierno, pero ojo, que en verano también puede caer algo. El invierno es suave y corto, con noches frescas que hacen que correr y montar en bici se lleve mejor. La lluvia cae sobre todo de octubre a enero, así que los senderos y los caminos de los viñedos pueden ponerse un poco complicados bajo los pies.