Sobre ciclismo y running en MonroeMonroe Miles Y Rutas Por El Río
Correr: Aquí en Monroe, la gente corre con la mentalidad de hacer bucles. El Forsythe Levee Pavilion es el punto de encuentro más fácil, y lo compartimos con estudiantes-atletas, paseadores de perros y gente que simplemente disfruta del Ouachita River. El Fleet Feet Running Club mantiene el ambiente social desde el CORNER COFFEE HOUSE, y todas las velocidades y distancias son bienvenidas. Kiroli Park, Restoration Park, la pista exterior del Wellness Center y los Highland Park Wetland Trails sirven para hacer Z2 tranquilos, intervalos cortos y trotes de recuperación. La ciudad tiene un sendero de 25-mile que conecta la mayoría de los sitios para correr. La MAD Dash 5K, la Dirty South Marathon, The Big Run 5K y la Wild Turkey 3 Miler le dan un poco de vidilla al calendario con eventos importantes.
Ciclismo: Los ciclistas de Monroe nos lo tomamos con calma y rodamos por aquí, por lo local. El sendero de senderismo del Restoration Park es la opción de tierra que está bien para bicis, así que la gente lo usa cuando quiere un poco de sensación de singletrack sin complicarse mucho. El sendero tiene 0.2 km y sube 1 m, así que nadie lo llama un día de escalada. Donde las piernas sí que notan algo es en los 0.2 km con 100 m de desnivel. Los 41 km con 52 m de desnivel van bien para hacer base miles tranquilos. El calendario de carreras de Monroe tira más a correr, no hay mucho de crit, gran fondo o cyclocross.
Temporada: El otoño nos da el mejor ritmo de entrenamiento aquí en Monroe porque las temperaturas bajan y los kilómetros no se hacen tan cuesta arriba. El verano nos trae un calor de verdad, mucha humedad y muchos días por encima de los 90°F, así que los corredores y ciclistas salimos temprano, llevamos más líquidos y mantenemos el Z2 a raya. Las tormentas de primavera y verano pueden cambiar los planes rápido, así que la gente de aquí mira bien el cielo antes de meterse en rutas largas por Forsythe, Restoration Park o los Highland Park Wetland Trails. El invierno suele ser suave, pero las mañanas bajo cero aparecen unos 35 días al año, así que en ambos deportes cambiamos a empezar más tarde y a esfuerzos más constantes.