Sobre ciclismo y running en SalemSalem: mis kilómetros entre el río y las colinas
Correr: Aquí la gente suele correr fácil cerca del Willamette River. Salem Riverfront Park conecta con Wallace Marine Park y Minto-Brown Island Park. Minto-Brown Island Park es una pasada, casi 900 acres y 29 miles de senderos. Así, las tiradas en Z2 nunca se hacen aburridas. Tienes un sendero de 3-mile de bark dust que rodea el parque y un circuito de 2-mile por el centro, perfecto para series o para esas carreras a la hora de comer. El WVRR es el club que le da vidilla a todo esto. Las Bush Park Thursday Nights in August Race Series son como el evento principal, y la Cherry City Half Marathon atrae a la gente que busca distancias más largas, pasando por Riverfront Park, Wallace Marine Park y Minto-Brown Island Park.
Ciclismo: Aquí la gente sale a rodar llano cuando busca hacer base miles y tira hacia el sur o el oeste cuando quiere meter desnivel. El Salem Bicycle Club es el club de carretera por excelencia, con la Monster Cookie Metric Century y la Half a Monster Cookie Metric Century que ya son parte del vocabulario de cualquier ciclista de aquí. La Willamette Valley Scenic Bikeway te lleva 134 miles de norte a sur, y las carreteras secundarias fuera de la ciudad son una pasada, con viñedos y huertos. Las South Salem Hills son el sitio para el gravel, y la gente dice que te prepares para subir. Las West Salem hills, Eola Hills y Waldo Hills son para cuando buscas más caña, mientras que Minto-Brown Island Park y Riverfront Park tienen caminos más tranquilos.
Temporada: Finales de verano y principios de otoño son una maravilla en Salem, sobre todo cuando la uva de vino está en su punto y el valle aún invita a hacer tiradas largas. En verano tenemos las Bush Park Thursday Nights in August Race Series en el calendario, y la Cherry City Half Marathon es el evento clave de finales de verano para los corredores. El tiempo puede ser un poco de chirimiri, así que la gente va con ropa versátil y sale a correr igual. El invierno cambia más el ritmo que las rutas, porque la lluvia aprieta más a finales de otoño y durante todo el invierno. La gente tira más de Z2 constante, zapatillas de trail embarradas, guardabarros y circuitos más cortos cuando de octubre a abril cae la mayor parte de la lluvia del año.